(Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer, en la que le decía que no comía más que pan y cebolla).NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha cerrada y pobre: escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla: hielo negro y escarcha grande y redonda. En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba.Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre.
Una mujer morena, resuelta en luna, se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete, niño, que te tragas la luna cuando es preciso.
Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en los ojos la luz del mundo. Ríete tanto que en el alma al oírte, bata el espacio.
Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea.
Es tu risa la espada más victoriosa. Vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor.
La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado. ¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo! Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne parece cielo cernido.¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera!
Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes.
Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro.
Vuela niño en la doble luna del pecho. Él, triste de cebolla. Tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.
1939
Me parece preciosa...Entre los que la han musicado se encuentra Serrat, quien cantó a Hernández en uno de sus discos.
De vinilos a MP3...Distintas grabaciones y formas de reproducción, pero el objetivo el mismo: música. Yo no nací en la 'época de los vinilos', por llamarlo de alguna forma, pero no por ello no los he conocido.Tengo la suerte de haber heredado muchos -no siempre los que a mí me hubiera gustado-.Lo cierto es que cada vez ocupa menos: discos, casettes, cds, y ahora, mp3. (Paso por alto tanto el fonógrafo como la delicada pizarra del gramófono, me parece algo evidente).Los vinilos nacieron a finales de los 40, siendo discos de larga duración hechos de resina de polivinilo.Esto significó otro tipo de grabación: sistema estereofónico. Hasta entonces todo era monoaural.Además, mejoró el sonido y aumentó la duración, casi en un 900%A mediados de los 80 aparecen los compact discs y, en un principio, con peor calidad sonora. Esto luego se soluciona, claro está.Yo sigo escuchando tanto unos como otros. Es cierto que los vinilos, al estar divididos en dos caras, son algo más engorrosos de escuchar, pero tampoco es tanto transtorno.Los que descubrí hace tiempo perdidos en estanterías fueron una puerta hacia otros grupos de música, para mí antes desconocidos. Algunos en perfecto estado, otros no tanto. Aún con precios inverosímiles para el día de hoy, con pegatinas de tiendas ahora inexistentes... También me sorprendió encontrar cosas que sí conocía, y maravillarme por tener algo así bajo el techo en el que dormía/duermo.Así, cogí la costumbre de ponérmelos.¿Alguno de vosotros comparte esta costumbre?Entonces encontré tiendas de segunda mano donde vendían discos por precios asequibles. Dependiendo del disco, por supuesto. Siempre he babeado sobre lp's de Los Beatles que nunca he comprado.Lo que he comprado ha sido, por lo general, de canción de autor y rock, y he tenido la suerte de que ninguno me ha salido "defectuoso" (entre comillas porque no se trata de defectos, sino de cicratrices que les haya dejado el tiempo).Es bonito pararse a pensar qué habrán vivido esos discos, y con quién.También me ocurre con los libros. ¿Por qué estarán los que están en buen estado, tan "nuevos"? ¿Tanto se les ha cuidado? ¿Y los que están tan estropeados, sin funda y con la carátula rota? ¿Cuánto habrán sufrido?Lógicamente, es sólo una forma de hablar, rodeada de cierto romanticismo, pero me gusta pensarlo. Se podrían escribir mil historias sobre esto.Lo cierto es que me animé a abrir esta entrada porque ayer llegué ilusionada a casa, y aún hoy me dura esa ilusión.Fui a Killer's discos, una tienda a la que de vez en cuando voy.En el fondo, el hueco de las ofertas, los únicos vinilos de la planta de arriba, estaban apilados muchos discos bajo el cartel de 'Un euro'.No es muy difícil adivinar hacia dónde me dirigí yo.Tras pasar discos y discos, cotillear varias filas y cubrirme la mano de polvo, vi de pronto uno de Led Zeppelin. 'No puede ser'-pensé. Los que había visto eran de música clásica, los típicos de canciones de niños... no me pegaba Led Zeppelin ahí, pero sí. Seguí mirando, y me topé con Peter Gabriel, Supertramp y The Alan Parsons Project. Por último, uno de Extremoduro, desnudo el pobre, tan negro como es él sin funda que le cubra ni carátula que lo adorne...Al ir a pagar, temiendo que no fuesen por un euro pero queriendo pagar menos por el de Extremo, comenté lo de la desnudez del disco... al final pagué 4€ por los cinco, y el dependiente me regaló el de Extremo.Lo dicho, muchísima ilusión me hizo jaja.Ahora mismo está justo sonando Tangerine.Es una tonrería, pero los vinilos tienen encanto.P.D. Killer's discos se sitúa en Montera, 28.
Yo quise subir al cielo para very bajar hasta el infierno para comprenderqué motivo es que nos impide verdentro de ti...dentro de ti...dentro de mí...
Abre la puerta niña,que el día va a comenzar,se marchan todos los sueños,qué pena da despertar.
Por la mañana amanecenla vida y una ilusión,deseos que se retuercenmuy dentro del corazón.
Soñaba que te quería,
soñaba que era verdad,
que los luceros tenían
misterio para soñar.
Hay una fuente niña,
que la llaman del amor,
donde bailan los luceros
y la Luna con el Sol.
Abre la puerta niña... (bis)
Por la mañana amanece... (bis)
Hay una fuente niña... (bis)
Bueno, me pedís actualizaciones, pero soy muy vaga... así que hoy os dejo sólo la letra de esta preciosa canción. Qué, ¿bonita o no?A mí me encanta =)
La actuación va a comenzar. Desconecten los móviles, por favor. Esto es lo que se suele oír antes de que empiece una película, una obra de teatro o un concierto de según qué música, es lo común... Sin embargo, no siempre se atiende a la petición. ¿Despiste? ¿Desinterés? ¿Desorganización? ¿Descoordinación? ¿Despropósito? Des... ya no se me ocurren más palabras que comiencen por este mismo prefijo, pero creo que no importa, y que todos me entendéis perfectamente.No sé si será debido a algún des- o a algún -ble, pero lo cierto es que siempre hay un mensaje o una llamada que interrumpen quizás el momento más esperado. Vale, esto último puede omitirse, pero es que me da muchísima rabia que, en un cine o teatro, suene el teléfono móvil. ¿Nadie piensa en las demás personas, que han pagado una entrada para ver el espectáculo? Me animo a pensar que es por descuido, pero cuando han recomendado apagarlo, ¿dónde está el descuido? Quien dice apagarlo dice activar el silencio, que es lo que hago yo. Si esperas una llamada urgente o simplemente prefieres no desconectar el aparato, hay una maravillosa función que te permite cerciorarte de las noticias de tu querido móvil (mensajes, llamadas, "toques"...) sin molestar a la gente de tu alrededor, mediante una pequeña vibración.No creo que esto perjudique a la persona en cuestión, ¿ o acaso me equivoco? En cambio, que de pronto quede como eco de los instrumentos o de la voz de los actores un ridículo tono perteneciente al teléfono creo que incordia bastante. Lo considero una falta de respeto, tanto hacia los músicos y/o actores-actrices como al público asistente. Uno está trabajando y otro está disfrutando (o intentándolo, al menos), y de pronto... ¡Ringg! ¡Ringg! -Utilicemos este ejemplo, peor sería que sonase una melodía polifónica que simula la canción del verano, el ruido de la última moda-.Puede que parezcan exesivas todas estas palabras, pero es algo que me enerva. Hoy fui al teatro y ocurrió esto. ¿Tan difícil es darle a un botón?...Sólo hay que esperar a que se enciendan las luces de nuevo, caiga el telón, y la función haya concluido. Entonces no se interrumpirá nada, ni tampoco se molestará a nadie. Entonces se puede perfectamente encender/aumentar el volumen del móvil.
"(...)pienso guardar en tarros de miel todo lo vivido(...)"Sínkope-En tarros de miel (Y evoluciona el hombre-Salvajes civilizados).
Tiempo para respirar.¿Tiempo para sentir que se respira?Tiempo para parpadear. Para abrir y/o cerrar los ojos.¿Tiempo para sentir que se parpadea? ¿Para cerciorarnos de que mantenemos nuestros ojos abiertos?Tiempo para vivir.¿Tiempo para sentirnos vivos?Tiempo para sentir,tiempo para sentir...Tiempo para pensar.¿Tiempo para pensar qué pensamos?Tiempo para soñar.¿Tiempo para degustar los sueños?Tiempo para comer, pero no para sentir el placer de comer.Tiempo para aprender, pero no para descubrir el placer del aprendizaje.Tiempo para oír, pero no para sentirnos Momo junto a nadie.(...)A continuar.
No consigo encontrar mi cuento preferido de esta escritora y, como no sé bien con qué actualizar el blog, lo hago con este otro breve texto suyo:La Que No Está
Ninguna tiene tanto éxito como La Que No Está. Aunque todavía es joven, muchos años de práctica consciente la han perfeccionado en el sutilísimo arte de la ausencia. Los que preguntan por ella terminan por conformarse con otra cualquiera, a la que toman distraídos, tratando de imaginar que tienen entre sus brazos a la mejor, a la única, a La Que No Está. ¿Alguna vez habéis sentido que no estáis?
El saber está enlatado...Estaba estudiando filosofía, y he descubierto entre mis apuntes una anotación en el extremo de un folio: "El saber está enlatado".No sé qué tipo de paranoias me dan a mí en clase, pero lo cierto es que ahí estaba, a lápiz, en un margen. ¿Qué os sugiere tan maravillosa afirmación?